En cualquiera de los tipos de leasing vistos con anterioridad existen una serie de ventajas que predominan sobre otro tipo de arrendamientos no financieros. A continuación, veremos alguna de éstas ventajas:
- Ventajas económico financieras: Por una parte, el arrendamiento financiero permite financiar el valor del bien en su totalidad, evitando desembolsos para la adquisición del mismo; por otra parte y dada la amortización acelerada del mismo, el arrendatario puede corregir el grado de obsolescencia de los equipos.
- Ventajas fiscales: ya que se permite la citada amortización acelerada de los equipos, se puede deducir en la base imponible del Impuesto de Sociedades o el IRPF. Igualmente, se evita al arrendatario el pago al contado del IVA del bien, que siempre corre a cargo de la sociedad de leasing.
En general, el leasing es una técnica de financiación especialmente adecuada para empresas que desean obtener una buena rentabilidad invirtiendo recursos en circulante y no en inmovilizado, para aquellas que no disponen de recursos propios o están muy endeudadas o bien aquellas empresas que necesitan recuperar liquidez y mediante lease-back liberan parte de su inmovilizado.
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